jueves, 22 de mayo de 2008

La vida de los autos XXVI: El beato

Meteoro, del blog Cosas de Autos, que con el tema de la película que acaba de estrenar anda dando reportajes en todos los medios incluso éste, nos envió esta fotito que sacó en una calle indeterminada de Villa Ventana (clic en la foto para ampliar).
Obviamente, una persona con tantas imágenes religiosas pegadas en la luneta, no podía tener otra calcomanía que no fuera la de "Cerrajería San Pedro".
Eso es infinitamente mejor que el Geriátrico San Pedro que supo existir en la zona norte de Rosario.
Lamentablemente quedaron fuera de encuadre la llavez cruz y el extinguidor para apagar hasta los fuegos del averno.

8 comentarios:

Ajenjo dijo...

El santo rodado! ¿será capaz de la multiplicación de los filtros de aceite y aire?

slds
A

Apa dijo...

Si choca no va a saber a quién responsabilizar.
Debe ser al maligno, claro.

El Profe dijo...

Cuando avanza una luz sacrosanta lo sigue desde arriba.

Saludos

The Bug dijo...

Ajenjo, no sólo eso.
Cuando se inundan las ciudades es el único que sigue andando sobre las auguas.

Apa, cuando choca, lo cubra la aseguradora San Cristóbal, ¡obvio!

Profe, en realidad lo sigue cinco metros adelante, alumbrándole el camino.

Fla-q dijo...

Recurrir a esa cerrajería es un verdadero acto de fe.

Mona Loca dijo...

Es que este hombre ( o mujer) debe ser un santo!!

bsis, Bug!

The Bug dijo...

Mona, para mí es un diablillo que disimula bastante bien.
Abrsis Mona

unServidor dijo...

Es que el poseedor del auto, lo es ergo de un auto poseído.