lunes, 16 de junio de 2008

¡Señores frentistas, llegó el legítimo mural antidisturbios!


¿Cansado de que decenas de purretes corran detrás de una pelota por su vereda?
¿Molesto porque al traspasar el umbral de tu casa lo atropellen púberes en bicicleta?
¡No se fastidie más!
Instale frente a su casa uno de nuestros aterradores murales antidisturbios y duerma la siesta como un angelito.
Basta de dibujos de caperucitas rojas, florcitas y pajaritos.
Llene su cuadra de monstruos, sangre, vísceras putrefactas y diccionarios enciclopédicos y disfrute de una paz libre de niños como siempre la ha soñado.

9 comentarios:

rasa dijo...

jajaja creo que el vecino tiene poca paciencia con los niños. ¿No será algo extremista? :P

The Bug dijo...

Si no contamos lo de la dinamita, sí, es algo, tan solo algo extremista.

raul de san juan dijo...

lengua tipo picana parece....

Apa dijo...

Con un buen perro hambreado no te pasan más por la vereda a los gritos.
Lo malo es que si el can no morfa dedos de niños irá en busca de los del amo, sin mayores problemas éticos.:P

The Bug dijo...

Por mi barrio, a los perros hambreados ya se los comieron hace rato. No sólo de gatos vive el hombre.

gabrielaa. dijo...

con ese mural, ni ganas de hacer los 30 metro hasta la verdulería...

Amperio dijo...

Con un mural como ese y unos traguitos de Halopidol se acabaron los niños revoltosos en las guarderías, compañero...

UAP, mi socio.

The Bug dijo...

Gab, ni te imaginás la decoracion de la verdulería, entonces.

Amperio, no se qué responderle, pero ya enviamos su propuesta al Senado.
UAP, amigo.

El Profe dijo...

Mira vos que lindo trabajito... ¿Recibiran curriculum en las empresas muralistas para hacer esos trabajos?

¡Un abrazo!